En primer lugar, y dado que sé cómo se siente Albert en éstos momentos, darle tódo mi ánimo en su nuevo proyecto, el WebSeries Festival. Por otro lado, no puedo quedarme al margen de la mucha tinta que se ha versado respecto al modelo de WebTV, el capital riesgo, y los emprendedores, tanto para bién como para mal. Yo mismo he experimentado el que te digan “no” en repetidas ocasiones, escuchar que el proyecto no está teniendo “tracción”, o que le faltan cosas. Como última consecuencia, el “no” repetitivo forzó la venta de Whisher en condiciones no demasiado óptimas (por mucho que lo intente maquillar mi ex-socio en su perfil de LinkedIn, aunque ésa es otra historia que no viene al caso).
Me apena decir adiós a series como Cálico Electrónico, que en sus inicios nos hizo contactar con Albert sobre la posibilidad de que nos creasen un video animado de introducción a Whisher – aunque al final no se hizo por cambios sustanciales en nuestra página web. El cierre de Nikodemo & Co. viene forzado por no encontrar financiación que pudiese sostener el proyecto, que todavía tenía resultados económicamente negativos – aunque positivos en cuanto al público y lo social. Albert se queja de la falta de “riesgo” en la ecuación “capital riesgo”, aunque quizás el primer error fue la elección de las fuentes de financiación. El capital riesgo (en adelante, VC, como en los contratos) puro, tal y como se entiende en el mundo de los emprendedores, es desgraciadamente muy escaso en España. Me vienen a la cabeza unos pocos fondos, como Nauta, Debaeque, Adara, o Perennius. Más abundantes son los “business angels”, que son como un VC pero sin un garrote tan gordo para cuando van mal las cosas. Por debajo de aquí tenemos ya a los innumerables fondos, créditos, ayudas, viveros, parques tecnológicos, y pseudo-VCs. Los más preocupantes son éstos últimos, ya que en los primeros casos las cosas están bién claras desde el principio. Cuando accedes a un préstamo tipo NEOTEC, los términos son claros:
La empresa devolverá la ayuda a CDTI según vaya generando cash-flow positivo. Para ello, la empresa se compromete a facilitar a CDTI anualmente las cuentas anuales cerradas. La cuota anual de devolución será de hasta un 20% del cash-flow positivo generado hasta la amortización total del crédito.
Es decir, no corres riesgo. Si la empresa no llega a afianzarse, no tienes que hipotecar o vender la casa e irte a vivir debajo de un puente para devolver préstamos. el CDTI también se blinda un poco en cuanto a su riesgo de esta forma:
CDTI anticipa a la empresa, a la firma del contrato que regula la ayuda NEOTEC, entre el 40 y el 60% de la ayuda aprobada. El resto se entregará a la empresa a la finalización y justificación técnica y económica del proyecto-plan de empresa aprobado.
Si tus cuentas no dan resultado, el CDTI habrá perdido un máximo del 60%, de a su vez el 70% del coste total del proyecto, que es lo que otorgan. Otros tipos de ayudas oficiales se rigen por términos similares, y se convierten en una buena opción de capital semilla. El único problema es el arduo proceso de solicitud y trámite, que en ocasiones, puede alargarse meses, demasiado para una startup. Para solucionar en parte este problema, han aparecido una serie de empresas que se dedican a asesorar a startups en el proceso, a cambio de cuotas mensuales y/o porcentajes del capital conseguido – también otro tema para tratar en otro momento.
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